SocialReacher Blog » Equipo y liderazgo »Cómo mejorar la motivación laboral con un discurso
Equipo y liderazgo

Cómo mejorar la motivación laboral con un discurso


Un discurso en el momento adecuado con las palabras adecuadas puede marcar la diferencia en la motivación laboral de tus empleados. Hay muchos ejercicios para motivar a los trabajadores, pero un discurso es una práctica muy sana que te permite tener una comunicación honesta con tu equipo para que se sientan parte de la compañía y luchen por los valores y metas empresariales.

Muchas veces, los problemas de liderazgo se basan en una pobre comunicación. Este es el primer paso para solucionarlo y empezar una buena estrategia de ‘ingaging’ y escucha activa de todos los empleados. No dejes que se escape talento.

Si estás leyendo esto, es una buena señal. Quieres esforzarte por tu equipo, y esa es la clave para conseguir la motivación laboral. Eso sí, no esperes que sea una solución mágica. El discurso debe ser congruente con la cultura empresarial y cómo actúes el resto del tiempo. Además, debes creer en lo que dices. Si no, el discurso será en vano. Nadie espera que te conviertas en Martin Luther King o El lobo de Wall Street.

El tono lo es todo. Comunica de forma honesta y cercana. Sonríe y dale un toque emocional, que es lo que más mueve a las personas. Según la cercanía y el contexto, como una fiesta de Navidad, puedes hablar de forma más desenfadada.

 

No hace falta que te lo aprendas todo como si fuera una presentación, pero es recomendable que planifiques los puntos de los que vas a hablar, para no perder naturalidad.

Consigue la motivación laboral agradeciendo a tus empleados su trabajo. Si quieres destacar y reconocer a alguno en especial, ten cuidado por cómo se puede sentir el resto. Puede salir el tiro por la culata si te olvidas de alguno y los demás empleados se sienten menospreciados.

No todo es bonito en la vida laboral. Por muy sencillo que sea, no evites temas incómodos, como algún error o despidos. Tus empleados son importantes, y merecen ser involucrados en estas conversaciones. Agradecerán la sinceridad y se sentirán parte de la empresa, además de ser la oportunidad de dar tu perspectiva.

Durante el discurso involúcralos y comparte tus opiniones de cómo ha ido el año y qué esperas del futuro. Para terminar, lleva algún detalle, como pastelitos, y ofréceles la ocasión de que ellos también puedan decir algo si así lo desean.

Y recuerda: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

 

Equipo y liderazgo
5 ejercicios de team building que puedes hacer en la oficina
Todavía no hay ningún comentario

19 + siete =